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Recientemente hemos conocido que el Departamento de Medio Ambiente sigue sin encontrar ningún problema en la calidad del aire de Durango. Nos dicen que no hay “incumplimientos ni valores anómalos” en sus mediciones. Pasan los años y parece que la situación y las posturas no cambian. El discurso de Gobierno Vasco ha virado desde la negación hasta la justificación. Sin embargo su postura sigue siendo que respiramos un aire maravilloso en Durango.

Han pasado ya casi 5 años desde que empezamos a denunciar la situación. Desde entonces se han realizado varios estudios que demuestras que teníamos razón las y los durangueses al decir que algo había. Ese algo se llama benceno, un gas cancerígeno, y tuvo que ser un estudio del propio Ayuntamiento de Durango el que detectó picos de casi 800 microgramos por metro cúbico procedentes de Iurreta. Pese a estos demoledores datos, Gobierno Vasco se ha negado en repetidas ocasiones a tenerlos en cuenta y a buscar la fuente de este benceno que entra en Durango desde Iurreta.

Pues bien, vamos a analizar los datos que proporciona el Departamento de Medio Ambiente para justificarse. Podemos ver repetidos picos altos de benceno de hasta 133 microgramos. Incluso la media de las mediciones que presentan da un resultado de 5,45 microgramos, superior a los límites legales que establece Gobierno Vasco y muy superior a los 1,7 microgramos que la OMS (Organización Mundial de la Salud) asocia al desarrollo de cáncer y otras enfermedades. ¿Y tenemos que seguir escuchando que no ven “incumplimientos ni valores anómalos” en sus mediciones?

El Departamento de Medio Ambiente sigue apareciendo de forma esporádica para decirnos que todo está bien, como vienen haciéndolo desde que Elena Moreno visitara nuestra villa en 2017, como Viceconsejera del departamento. Sin embargo, han pasado 8 meses desde que nos reunimos en mayo y siguen sin dar respuesta a nuestras peticiones, pese a haber enviado hasta 3 solicitudes. Siguen sin querer buscar las fuentes que producen el benceno que nos envenena. Los días con mala calidad del aire se siguen repitiendo y nuestra salud lo sigue sufriendo, mientras el Departamento de Medio Ambiente culpa al tiempo, como si el viento fuera el culpable de la contaminación. Como ya hicieran con el vertedero de Zaldibar, van dejando pasar el tiempo sin asumir sus responsabilidades. ¿Cuándo van a empezar a tomarse en serio nuestra salud?